5 razones por las que he decidido dejar de controlar mi diabetes

El porqué del NO en el "control" de la diabetes y el porqué prefiero manejarla.

Control, control, control. Cada vez más escuchamos o leemos esa palabra: "control de peso", "control de la caída de cabello", "control de emociones", "control de la diabetes" y así podemos seguir. Tal parece que queremos controlar todo en la vida. En realidad controlar es un término que implica limitar, dominar o dirigir algo o a alguien. Es decir, implica ejercer cierta fuerza para lograr un objetivo y en ningún momento garantiza la obtención de eso que se busca.


Retomando la importancia del lenguaje en la diabetes. La cotidianidad que existe en la forma en que hablamos, puede hacernos pasar por alto el efecto que tienen algunas palabras en nosotros, incluso sin haberlas considerado. Ya se ha platicado sobre el termino "diabético" y "persona con diabetes" y a pesar de que a algunas personas no les causa mayor impacto (o al menos eso comentan). "Diabético" engloba a la persona y a la enfermedad como una sola cosa, es como si dijéramos que no somos personas, solo somos la enfermedad y todo lo que ello implica incluyendo el estigma de la diabetes independientemente del tipo que tengamos. "Persona con diabetes" por otro lado respeta a la persona, por el hecho de ser persona, con todas esas cualidades, virtudes y sí, también defectos porque somos un todo. Y agrega la diabetes como algo que tenemos o llevamos con nosotros pero no algo que somos. Al hacer esta división de persona y enfermedad podemos trabajar días con glucosas no adecuadas y días con logros de glucosa dentro de los parámetros que nos hayan establecido nuestro equipo médico sin que ello signifique que nosotros seamos "malas" o "buenas" personas. Eliminar esa presión ha demostrado tener un impacto positivo en la forma en cómo manejamos nuestra diabetes. Además, si hablamos de control entonces podemos hablar de su contraparte "descontrol". El descontrol implica muchas dificultades y un aspecto negativo para manejar lo que sea que estamos viviendo generando desde ansiedad hasta enojo, además, afecta el rendimiento tanto en el trabajo como en las actividades básicas de nuestro día a día lo cual puede llevarnos al famoso "Burnout" de la diabetes.


Y si, si observaste, no utilicé el termino "control", yo prefiero usar manejar. Podemos definir el termino manejar como la acción de usar, organizar o conducir un objeto o una situación que tiene ciertas características que lo hacen muy especifico y que requiere de algunas destrezas o habilidades para hacerlo. Y vuelvo a mi metáfora de los coches. Podemos tener un coche pero eso no significa que sepamos manejarlo, podemos subirnos al coche y tratar de controlar su dirección pero si no tenemos la destreza de tan siquiera prenderlo difícilmente llegaremos a algún lado y esta situación nos generará mucho estrés y frustración.

Y bien, qué significa manejar la diabetes. Para mí, manejar la diabetes significa reconocer que no todo tiene que ser bueno y que de los momentos malos podemos aprender y crecer. Significa que tenemos la oportunidad de adquirir herramientas y desarrollar habilidades que nos apoyarán en nuestra vida con diabetes. La ventaja, cada día tendremos más y más práctica. Eso no significa que el manejo siempre será perfecto, significa que estaremos más preparados y que incluso ante algún "mal día" tendremos las estrategias para aprender y convertir ese "mal día" en un día regular o quizá en un buen día. Saber manejar la diabetes no nos libra de los "baches" en el camino, pero más allá de dar un volantazo para esquivar que nos puede hacer perder el control resolver con diferentes estrategias para no caer y no ponernos en riesgo.


5 razones por la que he decidido cambiar el control de mi diabetes y prefiero manejarla:
  • Reconocer las emociones que nos traen ciertas cifras de glucosa y verlas con un enfoque más amoroso donde podamos obtener más información sobre lo que ocasiona esas cifras más que negarlas o enojarnos con la diabetes o con nosotros.

  • La diabetes no es todo o nada. Hay días buenos y otros no tantos lo importante es reconocer qué es lo que ocasiona esos días. Y no, eso no te hace mejor o peor persona, son solo días.

  • Disfrutar el proceso en el que nos encontramos y encontrar esa pasión en el aprendizaje que estamos adquiriendo y que nos ayuda a crecer junto a nuestra diabetes.

  • Si hacer ejercicio o comer de una manera más saludable nos suena a obligación podemos estar sufriendo en el proceso pero si observamos los beneficios que tiene realizar esos cambios de hábitos puede ayudarnos a verlo de forma diferente y quizá disfrutar el proceso. Intentar cambiar el "tengo que hacer" por "me gustaría hacer" o "deseo hacerlo".

  • Nos ayuda a evitar juzgarnos tan fuerte y de manera tan ruda como en ocasiones lo hacemos.


Y recuerda, el proceso de dejar ir incluso el termino de control o la necesidad de "controlar la diabetes" es lento, no es sencillo y no, no significa que nuestras glucosas se vuelvan locas y tengamos cifras que no queremos.